Atrapados por un sistema económico caótico

Introducción. (1ª parte)

Analizar en profundidad las causas y profundizar en los detalles de la caducidad del actual sistema económico modelado por el gran poder económico, la banca y algunos de los países más ricos del mundo, es difícil tarea sin extenderse demasiado. Intentaré explicar de una forma entendible y en varias partes o entregas con sencillez, sin citar detalles técnicos, donde estamos y hacia donde vamos dentro de nuestro marco de aparente unidad europea.

El actual sistema económico está basado en el crecimiento continuo de la riqueza, para ello es necesario un continuo desarrollo tecnológico en las industrias, la continuación y crecimiento del consumo e iniciativas políticas necesarias para el desarrollo del mismo. Para todo ello se necesita dinero y el dinero cuando no llega en abundancia para que la riqueza siga creciendo y los poderes económicos sigan financiando su gran sistema, tiene que fluir de algún sitio y ese sitio es la deuda.

Con ello se pone en funcionamiento un circulo vicioso de emisión de cada vez más deuda, que sigue prolongándose cuando no se pueden pagar los intereses de la deuda recibida y los bancos carecen de dinero real, aunque en sus cuentas hay balances positivos de dinero ficticio. Cuando esto ocurre los bancos terminan frenando el crédito y al mismo tiempo indirectamente se frena el consumo entre los ciudadanos por el deterioro de la situación económica y la falta de liquidez.

El estallido del circulo vicioso llega cuando los intereses y la deuda no puede ser amortizada, entonces la necesidad de recaudación de los gobiernos se hace más necesaria, para ello se suben impuestos continuamente (ahora nos encontramos en esta fase) para recaudar más y hacer frente a los pagos. Directamente el incremento de la presión fiscal sobre los ciudadanos y empresas, termina reduciendo aún más el consumo y el circulo vicioso se acelera incrementando cada vez más los impuestos y empobreciendo más a sus ciudadanos.

Una vez llega la destrucción de la estructura productiva de la mediana y pequeña empresa, el poder de recaudación del Estado se ve inutilizado para sostener las finanzas públicas, entonces, se requiere ayuda internacional para refinanciar al Estado y hacer frente a las deudas contraídas con el exterior.

El organismo internacional de turno (BCE o FMI), ofrece su dinero para solventar los problemas de financiación y a cambio exige garantías. Estas garantías siempre van en formas de ajustes de austeridad que garanticen la devolución del dinero prestado, de nuevo, más impuestos, recortes sociales y cada vez se intensifica más el empobrecimiento de los ciudadanos.

Cuando la inyección de capital del organismo internacional se pone en funcionamiento, empieza el calvario para el país deudor. Si el país con deudas vio agravada su estabilidad financiera por el descenso en la recaudación… ¿Cómo puede sostenerse la estabilidad presupuestaria incrementando la presión fiscal e impositiva sobre sus ciudadanos, si a cambio se verá reducido su poder recaudatorio e incrementadas sus necesidades al tener que hacer frente a las nuevas deudas generadas al aceptar el crédito del organismo internacional?. La respuesta es sencilla… Perdida de soberanía.

A partir de esta situación, las empresas privadas internacionales ofrecen dinero bajo la representación del Fondo de rescate al país deudor, para que pueda satisfacer sus compromisos de pago frente al organismo prestador del crédito. Este servicio ofrecido es bien recibido por el país deudor, porque estas empresas no exigen ajustes a cambio de prestar su dinero, simplemente acuden al país con situación desesperada a cambio de la compra de servicios o recursos del mismo país como garantía si se produce un impago, sobre todo recursos necesarios que garanticen su enriquecimiento.

El futuro del Estado deudor queda limitado al pago de sus deudas y la riqueza pasa a ser de unos pocos, estos controlan el Estado deudor y ejercen su poder sobre los mismos políticos, retirando a sus ciudadanos libertades, derechos y poder adquisitivo, solo garantizan la solvencia de estos en aquello que les beneficia, convirtiendo a un país en esclavo de su propio destino.

Un sistema económico basado en intereses para que unos pocos especuladores y empresas directoras, bancos y algunos políticos, se terminen enriqueciendo convirtiendo este sistema en un abuso hacia los ciudadanos con un destino final… El levantamiento social y el desarrollo de autoritarismos, dictaduras y gobernantes que retornando valores hacia sus ciudadanos que garanticen su supervivencia, excluyan a su Estado de un sistema agrupado por los países más ricos, llevando a este hasta la miseria por la exclusión internacional.

Aún así, un país cuyos servicios son de propiedad internacional solo puede llegar a ejercer un control total sobre sí mismo con el enfrentamiento exterior y si esta posición se desarrolla, termina con más perdida de soberanía al perder cualquier iniciativa de enfrentamiento con el basto poder económico de los más ricos, un poder que llega hasta numerosas instituciones a nivel mundial y limita el poder de acción de cualquier iniciativa fuera del juego de los intereses de los mismos. Espero que este no sea nuestro futuro.

La banca siempre gana. (2ª parte)

En la 1ª parte he intentado explicar las razones de la caducidad del actual sistema económico y la burbuja de la deuda como principal causa del deterioro del mismo, todo ello por la ambición desmesurada de creación de riqueza sin ningún tipo de equilibrio financiero, con políticas contradictorias.

La banca ha accedido casi sin límites al llamado “grifo” del BCE, con tan solo con el 1% de interés se ha hinchado de enormes cantidades de dinero para posteriormente ofrecer créditos a un interés lógicamente superior. Un caramelo muy suculento para hacer dinero fácil rápidamente y sin tener en cuenta los riesgos.

Los ciudadanos abiertos al acceso del crédito, no han dudado en obtener dinero fácil sin muchas exigencias en cuanto a avales, es más, se ha obtenido dinero para la compra de bienes con el aval de los mismos y casi los bancos han regalado su dinero a los ciudadanos a un interés atractivo. Todo ello ha desembocado en una deuda privada desmesurada y todo el crédito ofrecido en un estado burbujeado de bonanza crediticia, se ha desinflado cuando la chispa que desencadenó la crisis vio al desnudo la fantasía sobre la que los ciudadanos creían haber conseguido sus sueños.

Después nos hemos encontrado con personas que habían accedido al crédito y apostado por la compra en el mercado inmobiliario, con propiedades que en el momento de su compra tenían un valor muy superior al real, que posteriormente y con la acentuación de la crisis y el despertar de las verdades económicas de este país, muchos de ellos se han encontrado con la imposibilidad de amortizar sus cuotas de crédito y con bienes de un valor muy inferior de tasación al valor de adquisición. Ciudadanos que han pasado de afortunados en su compra a víctimas del sistema.

En momentos de ajustes y perdida de poder adquisitivo, estos ciudadanos ven muy complicada su subsistencia por la falta de recursos económicos para hacer frente a sus deudas y a su subsistencia básica, en una época donde el desempleo crece mientras se destruye cada vez más actividad industrial.

Los ciudadanos se ven atrapados ante el sistema y algunos bancos o cajas suman su falta de liquidez al apostar excesivamente por el crédito fácil, el repunte de la morosidad y las pérdidas de valor de los activos inmobiliarios. Todo ello desemboca en dos paralelismos muy diferenciados, por un lado la banca tiene que ser intervenida con dinero público tras sus dificultades de liquidez, es decir, dinero de todos los ciudadanos, sin embargo los mismos ciudadanos siguen con su calvario sin tener ningún apoyo institucional para solventar sus problemas de liquidez, “la banca siempre gana” y los ciudadanos pierden.

Con el montaje político y sermoneo de que la culpa de todo es de la crisis global, se sigue manteniendo el sistema tal y como se ha estado sosteniendo, quizás con algunos cambios en cuanto a limitaciones del crédito. Mediante esta política típicamente capitalista elevada al máximo exponente, se rompe toda la lógica de un sistema económico viable para el ciudadano, aunque no hay que negar que su atractivo en momentos de bonanza fue positivo.

Los ciudadanos silenciados por las maniobras políticas están despertando de su letargo, las continuadas medidas de austeridad en un ámbito europeo no hacen otra cosa que agravar aún más la situación de sus ciudadanos, ya de por sí bastante complicada. Por ello, el malestar se amplia en aquellos países donde se ejecutan leyes que recortan derechos y lapidan parte del escaso saldo de supervivencia de sus ciudadanos con las continuas subidas de impuestos, hasta tal punto que en lugares cercanos a nuestro país, ciudadanos se enfrentan hacia las mismas instituciones públicas, perdiendo la paciencia, incluso ejerciendo la fuerza con agresiones, como la reciente producida hacia el ministro de trabajo griego.

El actual sistema económico capta cada día más enemigos, sus propios ciudadanos. Jóvenes que promueven nuevos sistemas políticos basados en el comunismo y otras variantes, ciudadanos que muestran su rechazo al actual proceder de los políticos y exigen cambios. Muchos de estos ciudadanos no están dispuestos a silenciar su voz ante su empobrecimiento y estarán dispuestos a llegar hasta donde sea necesario para no sucumbir en la miseria. De momento son minorías, pero pueden llegar a ser mayorías y más dentro de un entorno donde cada vez hay más estómagos hambrientos.

Romper el juego puede ser la solución (3ª y última parte)

En las anteriores partes hemos visto como está estructurada nuestra decadencia dentro del actual sistema económico y como los errores del actual sistema actúan sobre los ciudadanos de los países más débiles, aquellos países con menos recursos que han abusado más del crédito llegando a un endeudamiento excesivo.

Detrás de todas las medidas de austeridad exigidas por aquellos países que tienen el poder en las instituciones europeas, se encuentran sus propios intereses, simplemente la necesidad de asegurar el cobro de la deuda adquirida de otros países. Todo juega en torno a la supervivencia de los más ricos, aunque por ello los ciudadanos de los países más deudores pierdan todo aquello que han conseguido en décadas de sacrificio.

Estos países ricos han sido los participes e impulsores de los excesos crediticios ofrecidos y solo los países más fuertes, con un equilibrio competitivo que ha sido aliado en sus economías, han podido hacer frente a los errores del actual y global sistema económico. Coloquialmente España ha querido jugar en primera división y realmente su estructura económica no estaba a la altura de pasar de segunda división.

Por otro lado el abuso del crédito en los países de segunda división ha sido muy acusado, se ha pretendido crecer demasiado rápido y muy fácilmente sin una solidez económica real que consolidase el crecimiento. Prefiero no pensar en otra cosa y proponer que todo ha sido una maniobra muy bien estudiada de los países más ricos para crecer más sirviéndose de los países más débiles e impulsivos. De todas formas nadie nos obligaba a endeudarnos, aunque la facilidad para que ello sucediese era muy clara.

En estos momentos tenemos varios problemas de magnitud, nuestro estado de bienestar peligra por nuestras obligaciones de devolución de la deuda pública y privada, nuestro tejido productivo no se encuentra a la altura para un despegue y una mejoría económica que nos ayude y los mercados internacionales están dispuestos a hundir aún más nuestra solvencia mientras se especula contra nuestro país y se hace cada vez más difícil salir del pozo de la deuda por el incremento de los intereses a devolver.

¿Cómo podemos remediar nuestra decadencia?. Recordemos que en la primera parte se ha explicado como termina un país deudor cuando no era capaz de cumplir con sus compromisos y requiere ayuda de los organismos internacionales y empresas privadas, para adquirir liquidez con la respectiva perdida de soberanía.

Nuestro país forma parte de la UE y por lo tanto comparte política común, moneda común y se rige a las decisiones comunes de sus socios europeos, mientras se juegue con las normas de la UE es imposible realizar un juego distinto y estaremos a merced de las decisiones de los más ricos de Europa. Para poder tomar iniciativas propias debemos de romper el juego común y tomar las decisiones que nos hagan salir del pozo donde nos encontramos. ¿Cómo hacerlo?. Hay diferentes estrategias que nuestro país puede tomar.

La reducción del déficit en un país como España, donde no existe un sistema productivo competitivo y se requiere más tiempo para realizar políticas de giro y un cambio productivo que encauce nuestra economía, es incompatible a corto plazo porque termina estrangulando más nuestra capacidad de salir de la situación en la que nos encontramos. Por lo tanto, las exigencias del ECOFIN y la misma UE deben de cambiar bajo presión española.

¿Cómo realizar esta presión?. Simplemente explicar las razones y no admitir la reducción del déficit a corto plazo, bajo la posibilidad, en caso de no tener financiación por un mayor acoso de los mercados internacionales o especuladores, de realizar una “quita” de la deuda, con las consecuencias que esta decisión puede acarrear al euro.

En caso de que no se admitan este proceder y la UE se reitere con los plazos establecidos en la reducción del déficit, aunque se castigue a España con algún tipo de sanción o veto, siempre se puede alertar sobre la salida de España de la moneda única.

No es descabellado este último planteamiento, numerosos economistas de prestigio han publicado informes donde se analiza esta circunstancia en la situación que nos encontramos. En estos informes hay un común denominador, nuestro país despegaría económicamente y sería más fácil una reconversión de nuestra estructura productiva con una moneda propia de mayor competitividad. Todo ello debería de pasar inevitablemente por la devaluación de nuestra hipotética y nueva moneda frente al euro.

En mi opinión, es más acertado empobrecer parcialmente en este último caso hipotético, para después despegar en cuanto a competitividad y creación de empleo, que por el contrario caer en el despropósito económico y la incapacidad de salida de nuestra situación, añadiendo una perdida del estado de bienestar en nuestro país de enormes consecuencias. Por otro lado, el empobrecimiento masivo y la literal eliminación de la clase media, impediría que nuestro país pudiese retomar una senda económica acertada en menos de quince o veinte años.

Las decisiones importantes están en manos de nuestros dirigentes políticos y si estos no son capaces de defender nuestra solvencia con la cabeza erguida y son sumisos a las presiones de los socios europeos, nunca podremos defender nuestro país como otros gobiernos que llegan hasta las amenazas para conseguir sus pretensiones, como ejemplo, la misma Alemania.

Necesitamos políticos que nos defiendan, políticos cuya ideología no se vende por presiones internacionales, políticos con carácter y políticos fieles a su país, que simplemente no busquen únicamente mantenerse en el poder. Si entre todos no conseguimos que nos gobiernen personas con capacidad de cambio, en el futuro siempre lamentaremos nuestras carencias como pueblo. No podemos cambiar  ni el actual modelo económico mundial, ni el europeo, pero sí podemos influir con determinados cambios para que no se agrave aún más nuestra situación como país.

12-diciembre-2010

Una respuesta a “Atrapados por un sistema económico caótico

  1. “El actual sistema económico está basado en el crecimiento continuo de la riqueza”… El Humano aun sigue con este concepto errado, es un concepto equivocado contrario a la VERDAD, egocéntrico y mutilador,….EN ESTE TORCIDO MUNDO TODO LO QUE SE VE Y SUCEDE ES PURA MENTIRA BIEN CAMUFLADA POR EL SISTEMA CADUCO ACTUAL. Por ejemplo el que se cree rico es pura mentira, y el que se cree pobre también está en la tremenda falsedad.. . Los ricos se creen que son de alta clase y abollan a los que llamados “pobres” jejeje. Es la injustica y discriminación mas grave y tonta que arrastra el humano y la peor forma de vivir en sociedad.
    En dos reglones doy la explicación y solución para desaparecer estas malas costumbres humanas: si nosotros somos universo. Pertenecemos a este planeta. Somos parte de este mundo…POR LO TANTO EL MUNDO NOS CORRESPONDE A C/U. CUIDARLE Y TENER DERECHO A TODO LO QUE EXISTE. POR LO TANTO DESAPARECE LA TONTA CONCEPCIÓN QUE YO SOY MÁS O MENOS.. ACÁ TODOS SOMOS IGUALES EN DERECHOS – y todos los BIENES.. ASI TODO ESTARÁ RESUELTO. Y EL DINERO YA NO TENDRÍA VALOR NI RAZÓN DE EXISTIR. POR que pasamos de no tener nada o de ir a buscar riqueza. A tener todo tal como siempre debió ser.

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